Cáncer de mama en México
El cáncer de mama es la neoplasia que más afecta a las mujeres en todo el mundo; nuestro país también se encuentra inmerso en esta perspectiva. Desde hace algunos años, y en la actualidad, este cáncer se ha ubicado como el de mayor frecuencia en las mujeres de nuestro país.
Es fundamental que toda la población este conciente de esta situación ya que afortunadamente es una enfermedad susceptible de detección temprana mediante la realización de mastografia así como de la autoexploración. El hecho de descubrirla en fases iniciales cambia radicalmente los resultados disminuyendo la mortalidad en forma evidente.
Existen circunstancias consideradas como factores de riesgo que pueden favorecer la aparición de esta patología dentro de los cuales se mencionan tener o haber tenido familiares de primera o segunda línea con cáncer de mama, ovario y colon, haber recibido terapia hormonal de reemplazo, obesidad y nuliparidad entre los mas importantes; con este contexto en mente es primordial que en este grupo de pacientes se tenga mayor cuidado en su escrutinio.
Se recomienda que todas las mujeres tengan una revisión médica anual con médicos especialistas en esta área. La evaluación de un experto es la única manera de lograr efectos benéficos ya que su preparación le permiten hacer un análisis exhaustivo del entorno clínico-epidemiológico, los estudios radiológicos y de laboratorio que proporcionen la mejor ayuda a cada paciente en particular.
La gran evolución tanto tecnológica como científica nos ha permitido cambiar drástica y radicalmente el tratamiento quirúrgico, de ser mutilante de la glándula mamaria se ha tornado, cada vez mas, en cirugías preservadoras del órgano, teniendo, con ello, un gran impacto en la autoestima de las pacientes.
Asimismo la tendencia es realizar menos linfadenectomías abatiendo la posibilidad de linfedema postquirúrgico del brazo. El uso de quimioterapia se ha traducido en mejoría del periodo libre de enfermedad y de la sobrevida.
Con todo lo anterior tenemos la obligación, como sociedad, de participar con todas las acciones que estén a nuestro alcance para cuidar de nuestras mujeres procurando que se atiendan por profesionales y en unidades médicas que cuenten con toda la infraestructura tecnológica y humana.